En los últimos días, se ha dado a conocer la retirada masiva de productos de la reconocida marca Coca-Cola en varios países. La medida se tomó tras detectarse niveles elevados de una sustancia química que podría representar un riesgo para la salud de los consumidores.
Aunque es cierto que muchos alimentos y bebidas contienen sustancias potencialmente dañinas, como el sodio o los azúcares, en este caso se trata de un compuesto químico específico: el clorato. Este fue identificado en lotes de refrescos de Coca-Cola distribuidos en Europa, lo que llevó a la empresa a tomar acciones inmediatas.
El problema se originó en una planta de producción ubicada en Bélgica, donde se detectaron concentraciones de clorato superiores a los límites permitidos durante controles de rutina. La alerta fue emitida a través del Sistema de Alerta Rápida de la Unión Europea, notificando a países como Dinamarca, Portugal y Rumania para verificar si los productos afectados habían llegado a sus mercados.
Este incidente ha sido clasificado como un “riesgo grave”, por lo que se ha instado a los consumidores a revisar detenidamente los envases de los productos de Coca-Cola que hayan adquirido recientemente.
Productos afectados y países involucrados
El pasado 28 de enero de 2025, las autoridades sanitarias alertaron sobre la presencia de este contaminante en varios productos de la marca. No solo se trata del icónico refresco de cola, sino también de otras bebidas populares como Fanta, Sprite, Minute Maid y Fuze Tea. Los lotes retirados corresponden a los códigos 328 GE al 338 GE y afectaron principalmente a mercados de Luxemburgo, Bélgica y Países Bajos.
Coca-Cola también confirmó que está en contacto con las autoridades de otros países europeos, como Francia, Alemania y Reino Unido, donde se distribuyó una cantidad limitada de los productos afectados. Sin embargo, hasta el momento no se ha procedido a la retirada en estos mercados.
¿Qué es el clorato y por qué es peligroso?
El clorato es un compuesto químico derivado de los desinfectantes de cloro utilizados en el tratamiento de agua para el procesamiento de alimentos. Su ingesta en altas concentraciones puede ser perjudicial, especialmente para los niños, ya que afecta el funcionamiento de la glándula tiroides.
La empresa rastreó el origen del problema hasta un contenedor específico utilizado en el tratamiento de agua en su fábrica de Gante. Aunque Coca-Cola ha asegurado que es poco probable que el consumo de estos productos cause daños graves, recomienda a los consumidores evitar su ingesta y devolverlos al punto de venta para obtener un reembolso.
“Pedimos disculpas a nuestros consumidores y socios comerciales por este inconveniente”, expresó la compañía en un comunicado. Además, destacó que se necesitaría consumir una cantidad excesiva de los productos afectados para experimentar efectos adversos significativos, como vómitos o enfermedades graves.
Philippe Jorens, profesor de toxicología y cuidados intensivos del Hospital Universitario de Amberes, respaldó esta afirmación: “Es muy improbable que las concentraciones de clorato en estos productos sean lo suficientemente altas como para causar daños. Sería necesario consumir una gran cantidad de botellas para notar algún efecto”.